jueves, julio 20, 2006

Tan sensible al mundo y sus estímulos

en Plaza Serrano
una chica fuma

el humo cae sobre sus hombros
como la cabellera que algún día tendré
si me abstengo de tijeras.

Llega otra
la besa en la boca
y le dice
me gusta tu rouge, tiene gusto a cereza.

Yo fumo también
el humo definido en órbitas
se va anudando hasta ser pelusa
que vaga buscando ombligos.

Pienso en nuestro cliché preferido,
lo que te gusta de mi

El sabor a damasco maduro.

Ahora,
que me puse cítrica

( buena para los resfríos
fresca para el verano)

quisiera poder volver,
sólo eso
y que me comas,
como una naranja, cortada en barquitos

sobre un plato de postre.